- Tengo frío, mucho frío... ¿Cómo se quita el frío?
- Umm... Creo que con unos brazos se puede arreglar.
- Pero los brazos solo me pueden abrazar. ¿Qué más necesito?
- Bueno, una boca te puede ayudar.
- Una boca sólo me puede besar...
- No ¡también te puede lamer y morder!
- Es cierto, además también puede exhalar aliento caliente sobre mi oreja.
- Bueno, un par de piernas serían muy útiles... ¡Y no olvides lo que esta en medio!
- Claro, es importante... ¿Y todo eso me va a quitar el frío?
- Sí, al menos por un rato sí...
- Pero... yo no quiero que sea sólo por un rato... ¿No hay algo más duradero?
- Ah, entonces también ocupas amor...
- ¿Y dónde lo consigo?
- No sé, nunca lo he buscado.
- ¿Y no tienes frío?
- Un poco, pero lo puedo aguantar...
lunes, 20 de octubre de 2008
domingo, 19 de octubre de 2008
El Terremoto
Me derrotas, te derroto
y el aliento se convierte
en moneda de cambio
escucho tambores a la distancia
anunciando el terremoto
Mientras la noche respira sobre mi piel
me siento como un Magallanes
al descubrir tus océanos escondidios
pero mi barca la perforas con tus besos
y tu cuerpo me ahoga, me inunda
Cielos, cielos que creí conocer
sólo vos los haces infinitos
le das olor a los colores
y llenas de color a los sonidos
y estas en todas partes
Diez veces tú, diez veces
en todos los lugares y en ninguno
veinte veces... no... treinta veces
que suenen los tambores, que suenen
que se me viene la vida encima
y el aliento se convierte
en moneda de cambio
escucho tambores a la distancia
anunciando el terremoto
Mientras la noche respira sobre mi piel
me siento como un Magallanes
al descubrir tus océanos escondidios
pero mi barca la perforas con tus besos
y tu cuerpo me ahoga, me inunda
Cielos, cielos que creí conocer
sólo vos los haces infinitos
le das olor a los colores
y llenas de color a los sonidos
y estas en todas partes
Diez veces tú, diez veces
en todos los lugares y en ninguno
veinte veces... no... treinta veces
que suenen los tambores, que suenen
que se me viene la vida encima
miércoles, 15 de octubre de 2008
Duele
Duele
como un nudo en la garganta
como que el pecho entero se parta en dos
como un vacío que hiere cada parte de tu cuerpo pero no podes explicar donde esta
Es extraño como esto puede hacerme tan feliz
y como a veces la falta de confirmaciones verbales,
como la incertidumbre parece partirme en dos.
Se siente mal que duela
se siente estupido que duela
como puede doler esto?
Esto es PERFECTO
es la definición de perfección
somos vos y yo.
Y sé que no va a seguir doliendo
en el momento que nuestros labios se toquen
justo en el momento que tus manos rocen mi cintura
cuando beses mi mejilla con los ojos cerrados.
Deja de doler, porque esto realmente no duele
esto me hace más feliz de lo que jamás he estado.
Me hacés increíblemente, magnificamente, maravillosamente feliz!
entonces, por qué rayos duele?
por que ocupo siempre saber más...
si tan solo lo pidieras
yo lo haría
porque sos vos.
Solo pedilo
como un nudo en la garganta
como que el pecho entero se parta en dos
como un vacío que hiere cada parte de tu cuerpo pero no podes explicar donde esta
Es extraño como esto puede hacerme tan feliz
y como a veces la falta de confirmaciones verbales,
como la incertidumbre parece partirme en dos.
Se siente mal que duela
se siente estupido que duela
como puede doler esto?
Esto es PERFECTO
es la definición de perfección
somos vos y yo.
Y sé que no va a seguir doliendo
en el momento que nuestros labios se toquen
justo en el momento que tus manos rocen mi cintura
cuando beses mi mejilla con los ojos cerrados.
Deja de doler, porque esto realmente no duele
esto me hace más feliz de lo que jamás he estado.
Me hacés increíblemente, magnificamente, maravillosamente feliz!
entonces, por qué rayos duele?
por que ocupo siempre saber más...
si tan solo lo pidieras
yo lo haría
porque sos vos.
Solo pedilo
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martes, 14 de octubre de 2008
De la costumbre...y los servidores
Maté al poeta y no debí haberlo hecho
Él podía sacar de la inflación la oda a la luna, y de las rebajas del combustible, el compás de las olas del mar
Hubiera podido encontrar similitudes entre mi persona y un cactus y aún así, sonaría bonito y podríamos hablarlo durante años
Pero ah no! ella quería quedarse casada de por vida con la tesis de los servidores y su funcionamiento y como el tipo del cactus la toca imaginandose las tarjetas madres y se excita como si hubiera visto un par de entradas USB.
Y la verdad no quiero que me den la luna, pero ¿qué tan malo es soñar un día con algo que uno tuvo y lo mato? Osea es necrofílico, estoy casi al borde de sacarlo de la tumba y hacerle el amor porque la verdad este golpe de realidad no me está cayendo nada bien.
Y si es necesario sacar a Placido Domingo como tema de conversación porque ya ni los periódicos suelen tener importancia, pues diay! lo voy a hacer.
Me cansé de empujar a la roca
Para cierta gente soy solo un servidor
"Si toca un seno, opción sí, si no toca seno, opción no
si sí, entonces orgamos, si no, opcion no, fin de la fórmula"
Pues nada, es eso, no ha pasado nada.....
La luna sigue siendo una estúpida bola blanca, y un zapato sigue siendo el chunche q se pone en el pie.....nada ha pasado
¿Qué haces?
Èl: "bajo un juego de DS"
wow!....hablando de mi amor por los servidores y el contacto con las personas...
Él podía sacar de la inflación la oda a la luna, y de las rebajas del combustible, el compás de las olas del mar
Hubiera podido encontrar similitudes entre mi persona y un cactus y aún así, sonaría bonito y podríamos hablarlo durante años
Pero ah no! ella quería quedarse casada de por vida con la tesis de los servidores y su funcionamiento y como el tipo del cactus la toca imaginandose las tarjetas madres y se excita como si hubiera visto un par de entradas USB.
Y la verdad no quiero que me den la luna, pero ¿qué tan malo es soñar un día con algo que uno tuvo y lo mato? Osea es necrofílico, estoy casi al borde de sacarlo de la tumba y hacerle el amor porque la verdad este golpe de realidad no me está cayendo nada bien.
Y si es necesario sacar a Placido Domingo como tema de conversación porque ya ni los periódicos suelen tener importancia, pues diay! lo voy a hacer.
Me cansé de empujar a la roca
Para cierta gente soy solo un servidor
"Si toca un seno, opción sí, si no toca seno, opción no
si sí, entonces orgamos, si no, opcion no, fin de la fórmula"
Pues nada, es eso, no ha pasado nada.....
La luna sigue siendo una estúpida bola blanca, y un zapato sigue siendo el chunche q se pone en el pie.....nada ha pasado
¿Qué haces?
Èl: "bajo un juego de DS"
wow!....hablando de mi amor por los servidores y el contacto con las personas...
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desamor,
Vruja
viernes, 10 de octubre de 2008
La respuesta
Ok I am tired let’s chat tomorrow, I leave u a qstn, if u decide 2 be with a man, wht wld u like he does 2 u? Good nigth.
¿Buenas noches? ¿Quién puede tener buenas noches después de una pregunta así? Mi mente simplemente empezó a darle vueltas y vueltas al asunto. Ya era tarde y el último mensaje me llegó a las 11:30pm. Estaba acostado en mi cama y la oscuridad era mi única vigía. No sabía que pensar, así que simplemente cerré mis ojos y dejé que el silencio me guiara. Necesitaba una respuesta, quería dar una buena respuesta, una que expresara realmente lo que deseaba. No sé si lo imaginé o lo soñé, pero repentinamente las imágenes abarrotaron mi mente.
Era un cuarto pequeño, con apenas una cama grande y un baño. La ventana estaba entre abierta y una luz tenue entraba desde la calle iluminando de forma bizarra el interior. El agua de la ducha corría por mi cuerpo, más que asearme lo que hacía era acariciarme con ella. Disfrutaba de su masaje en mi cuerpo, relajándome para la noche que vendría. Ese duchazo estaba tardando más de lo debido, mis nervios instintivamente me hacían prolongarlo. Una voz me devolvió al presente, recordándome que no estaba solo y que alguien me esperaba en el cuarto.
Cerré la llave, salí y tomé una toalla. Sequé cuidadosamente mi cuerpo no sin antes avisar que ya salía. Me gustaba sentir mi piel fresca, olorosa a jabón. Arrollé la toalla en mi cintura y giré la perilla cuidadosamente, procurando no hacer ruido para descubrir lo que él hacía en la habitación. Todo estaba oscuro, así que apagué la luz del baño. No podía ver nada, no sabía dónde estaba. Di tres pasos en dirección a la cama, de repente unos brazos fuertes me abrazaron por detrás. Musitó algunas palabras a mi oído que no pude entender. Sentía la piel de su abdomen rozar contra mi espalda. Sentía ese calor que me llamaba a sus brazos. Me besó el cuello y yo aproveché para voltearme y atrapar sus labios.
Disfrutaba de su aliento fresco con un ligero toque de whisky, sin duda él estaba igual de ansioso que yo. Me besaba con dedicación y yo respondía con un toque de creatividad. Saboreábamos nuestras bocas, despacio, poco a poco la pasión ganaba terreno. Cambié mi objetivo, mi boca se fue hasta su cuello y mis manos siguieron acariciando su espalda bajando despacio. Él me sujetaba fuertemente a su cuerpo con su brazo derecho, mientras que acariciaba mi pelo con la otra mano. Nuestros cuerpos giraban hacia la cama, yo exploraba el sabor de sus hombros y su pecho. Él simplemente cerraba los ojos y mordisqueaba su labio inferior.
Estábamos frente a frente, cada uno sabía lo que quería y cómo conseguirlo. Di el primer paso y lo recosté lentamente sobre la cama mientras lo besaba con cariño. Se veía tan cálido ese cuerpo, tan atrayente. Me separé un poco sólo para contemplarlo, era justo como imaginaba que sería. Sonrió al ver mi cara de tonto y con un imprevisto ataque de cosquillas me colocó bajo su cuerpo. La ternura del momento dio paso al deseo. Me besó breve pero intensamente, entre las ganas y su lengua no podía casi respirar. Fue bajando por mi cuerpo, empezó a morder levemente mi pecho mientras sus manos acariciaban un poco más arriba de mis piernas. Su lengua acariciaba mi abdomen, amenazaba con seguir explorando y yo no estaba dispuesto a detenerla. Para ese momento la toalla aún seguía abrazando mi cintura. La fue quitando despacio con sus manos y solo pude cerrar mis ojos y dejarme llevar... Podía escuchar la noche, la oscuridad, sus movimientos, mis palabras. Sentía sus labios, su saliva, su deseo y nada más podía aprisionar las sábanas entre mis puños...
Pude escuchar un ruido extraño que me distrajo, era el timbre de mi politono que estaba vibrando en mi mesa de noche al lado de la lámpara. Abrí los ojos y ya no había nadie conmigo. Ya no estaba en ese cuarto pequeño con la luz de la luna entrando por la ventana, era de día. Estaba de nuevo en mi cuarto y lo único que se encontraba realmente ahí, era mi cuerpo sudado sobre mi cama. Instintivamente tomé el celular, un mensaje nuevo en el inbox:
Good morning, Did u think in my last question little boy?
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lunes, 6 de octubre de 2008
Muerte Mañanera
A las siete de la mañana, un sol pálido comenzó a calentar su piel por última vez. Era algo normal que viera el amanecer entre basura, pero había una frescura revitalizadora en el aire.
Haciendo memoria, se encontró de nuevo en la calle. La transacción siempre había sido simple, pero esta vez le pedieron más plata. Si la hubiera tenido, la hubiera dado. Realmente necesitaba esa piedra.
No tenía la técnica para tachar carros, ni los recursos para un bajonazo. No se consideraba tan adicto como para asaltar a un tercero, ni tan habil para robar una cartera.
Lo único que tenía era lo que le daban de limosna. Ya su familia se había desentendido de él, no podía pedir trabajo en esas condiciones, y era totalmente incompatible con el hampa.
Sólo había una forma sostenible de financiar su adicción. Nunca lo había hecho, pero algunos le habían dicho que era perfecto para el brete, y que pagan bien.
Su primer cliente estaba tan desubicado cómo él. Ninguno de los dos sabía muy bien cómo empezar, ni en donde hacerlo. Terminaron en un callejón despoblado, bañados en sudor y basura.
Después de trabajar sólo podía fantasear con una piedra. Corría renqueando hasta el primer bunker que viera para gastar todo su dinero.
Llovía cuando se dio cuenta que estaba en el fondo. Bajo un cartón, vio un comemaíz bañarse en un charco. Al oírlo cantar, recordó la cantidad impresionante de vida que sale con la lluvia. Recordó los sapos, los grillos, las aves...
Las aves... cómo le encantaba su canción de alegría bajo la lluvia. Amaba el olor a tierra mojada, sentarse en un árbol a comer jocotes, tirarse a la poza a buscar piedras de colores, correr descalzo en el zacate...
Y ahora, rodeado de vida, no podía sonreír. Sus preocupaciones eran buscar un cartón nuevo y conseguir otra piedra. Fue en este momento cuando se dio cuenta de lo bajo que ha caído, ya no le preocupaba su situación, su futuro, su vida.
Trató de levantarse. Sus piernas no soportaron su peso. Poca comida, mucha piedra.
Una montaña de basura lo recibió con los brazos abiertos. Mientras se revolcaba buscando la salvación vio a un joven comprando. Gritó, lloró, rezó.
Mientras su alma se escapa de sus labios se lamenta por el joven. El mercado dicta que debe haber un cliente que reemplace a los que se retiran.
La mano invisible da, la mano invisible quita.
Es la Ley.
Nadie escapa a la Ley.
Haciendo memoria, se encontró de nuevo en la calle. La transacción siempre había sido simple, pero esta vez le pedieron más plata. Si la hubiera tenido, la hubiera dado. Realmente necesitaba esa piedra.
No tenía la técnica para tachar carros, ni los recursos para un bajonazo. No se consideraba tan adicto como para asaltar a un tercero, ni tan habil para robar una cartera.
Lo único que tenía era lo que le daban de limosna. Ya su familia se había desentendido de él, no podía pedir trabajo en esas condiciones, y era totalmente incompatible con el hampa.
Sólo había una forma sostenible de financiar su adicción. Nunca lo había hecho, pero algunos le habían dicho que era perfecto para el brete, y que pagan bien.
Su primer cliente estaba tan desubicado cómo él. Ninguno de los dos sabía muy bien cómo empezar, ni en donde hacerlo. Terminaron en un callejón despoblado, bañados en sudor y basura.
Después de trabajar sólo podía fantasear con una piedra. Corría renqueando hasta el primer bunker que viera para gastar todo su dinero.
Llovía cuando se dio cuenta que estaba en el fondo. Bajo un cartón, vio un comemaíz bañarse en un charco. Al oírlo cantar, recordó la cantidad impresionante de vida que sale con la lluvia. Recordó los sapos, los grillos, las aves...
Las aves... cómo le encantaba su canción de alegría bajo la lluvia. Amaba el olor a tierra mojada, sentarse en un árbol a comer jocotes, tirarse a la poza a buscar piedras de colores, correr descalzo en el zacate...
Y ahora, rodeado de vida, no podía sonreír. Sus preocupaciones eran buscar un cartón nuevo y conseguir otra piedra. Fue en este momento cuando se dio cuenta de lo bajo que ha caído, ya no le preocupaba su situación, su futuro, su vida.
Trató de levantarse. Sus piernas no soportaron su peso. Poca comida, mucha piedra.
Una montaña de basura lo recibió con los brazos abiertos. Mientras se revolcaba buscando la salvación vio a un joven comprando. Gritó, lloró, rezó.
Mientras su alma se escapa de sus labios se lamenta por el joven. El mercado dicta que debe haber un cliente que reemplace a los que se retiran.
La mano invisible da, la mano invisible quita.
Es la Ley.
Nadie escapa a la Ley.
miércoles, 1 de octubre de 2008
En la mañana
La luz blanca y destellante chocó contra sus párpados, cuando la cortina era empujada por el viento. Se decidió a levantarse, eran las 7.
Se enrrolló en la sábana, y se deslizó fuera de la cama. Corrió las cortinas y vió el paisaje playero a través de las grandes puertas de vidrio.
Y pensó que se le antojaba comer de aquellas frutas...
Abrió completamente las puertas y salió a la terraza, la brisa salada le acarició el pelo y el rostro, y se coló entre la sábana, y ésta la acarició su cuerpo desnudo tal como las cortinas acariciaban las puertas de vidrio, amenazando con desnudarla frente al mar. Estrujó la sábana contra sus pechos y salió aún más, y se apoyó sobre la baranda de la terraza, y miró las olas...
-El mar se parece a él- pensó y sonrió involuntariamente
-Auch- Los labios estaban secos, dolían, los chupó y miró hacia dentro de la casa, él ya se despertaba.
Él la miró desde la cama con una media sonrisa.
Ella corrió hacia él dejando que el viento volara la sábana.
Se enrrolló en la sábana, y se deslizó fuera de la cama. Corrió las cortinas y vió el paisaje playero a través de las grandes puertas de vidrio.
Y pensó que se le antojaba comer de aquellas frutas...
Abrió completamente las puertas y salió a la terraza, la brisa salada le acarició el pelo y el rostro, y se coló entre la sábana, y ésta la acarició su cuerpo desnudo tal como las cortinas acariciaban las puertas de vidrio, amenazando con desnudarla frente al mar. Estrujó la sábana contra sus pechos y salió aún más, y se apoyó sobre la baranda de la terraza, y miró las olas...
-El mar se parece a él- pensó y sonrió involuntariamente
-Auch- Los labios estaban secos, dolían, los chupó y miró hacia dentro de la casa, él ya se despertaba.
Él la miró desde la cama con una media sonrisa.
Ella corrió hacia él dejando que el viento volara la sábana.
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