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martes, 5 de mayo de 2009

Una y otra vez

Contame si fue real o pasó sólo en mi mente
Escarbando en las ruinas, hasta que capté el mensaje
Asfixiándome al borde de la habitación.

Dame algo real
Regalame la mitad de tu píldora de indiferencia.
Dame, mejor, algo que venga de debajo de la piel
Algo que realmente sintás

Decimos esas palabras una y otra vez
Pero siguen sonando igual
Y estaba en tus ojos, en tus ojos
No eran más que mentiras fáciles

Las mejores palabras son pesadas, y las promesas son sencillas
Y nadie está triste o feliz por mucho tiempo
¿Sólo porque lo dije no significa que en verdad lo pensara?
Supongo que al final, todos actuamos así.

Estoy tratando de sacudirme el sonido
Dándole vuelta a las sílabas
Viéndolas hundirse.

Dijimos esas palabras una y otra vez
Pero siguen sonando igual
Y estaba en tus ojos, en tus ojos
No eran más que mentiras fáciles

Y ya ha sido un largo tiempo esperando
Ha sido una vida entera esperando
Dijimos: Cuando estés solo y asustado
Yo estaré ahí para vos
¿Fue sólo un sueño? un sueño?
... Porque para mi fue real
Decimos esas palabras una y otra vez
Pero siguen sonando igual
Decimos esas palabras una y otra vez
y una y otra vez y una y otra vez.

viernes, 30 de enero de 2009

Cosquillas

(Para no dejarlo morir)

-Quite quite, que me da cosquillas
-Si inventa!!- contestó él riéndose
-Que sí!!, usted me da cosquillas, como acá, (se tocó el cuello en la parte de atrás) en la nuca
-Jajaja naa que vershh, ni cerca suyo estoy
-Ya sé! por eso es raro!! usted me da cosquillas en la nuca- dijo ella- vea es como cuando a uno le tocan el cuello- tocó suavemente la nunca de él, quien se estremeció al instante- Ve!!, da como risa y escalofríos- terminó alejandose y apoyándose en la baranda.

Él se acercó a la espalda de ella, a la baranda también para ver hacia afuera, la gente de abajo. Mas cosquillas. Ella se crispó y se rió. Se dió la vuelta, de frente a él, con la espalda contra el avismo, con el viento despeinándola.
-Me da cosquillas!!!!!

Él la miró a los ojos, se acercó para besarla. Ella entre risitas se dobló más hacia atrás para no dejarlo, con la espalda apoyada contra el viento que subía desde el piso de abajo. Él no dijo nada, se acercó más, apoyó los brazos sobre la baranda a cada lado de ella, inmovilizándola, y empezó a besarla.

Las cosquillas se intensificaron, escalofríos que subían pos su columna, chispazos que alteraban el ritmo de su corazón... pero esta vez no dijo nada, se quedó buen rato sintiendo hasta que se acostumbró al asunto, y sospechó que la electricidad debe ser adictiva.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Ganas de qué?

Lamernos las labios, beberme la sal de tu pecho.
Tener vacaciones de mi misma con vos.
Reírme de mis miedos hasta que me duela el estómago
Retorcerme hasta que me duela la espalda
Ver esa loca película toda la noche, una y otra vez.
Besar cada demonio que querás exorcizar
Que me mirés a los ojos mientras logre mantenerlos abiertos
Cambiar esas malditas lágrimas por esas benditas
Frotarse hasta desgastarse
Morderte hasta saciarme
Soñar con vos, despiertos los dos
Dormir sólo cuando sea inevitable

De eso tengo ganas

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Cuando terminó todo

Cuando terminó todo ella lloró desconsolada.
Sabía que terminar era lo mejor para ambos, y sobre todo para ella.
Sabía, que aunque sonara horrible decirlo o tan siquiera pensarlo, él era poco para ella.
Aún así, deseaba que justo en ese momento él se retractara de todas las cosas dichas, la abrazara, la besara, y le pidiera perdón y así seguir juntos como se habían prometido.
Pero eso no pasó.

Cuando por fin se lavó la cara y borró los rastros de lágrimas de sus mejillas, se dijo así misma que había hecho bien. Que él era el que había hecho todo mal, y que además, él sabía que NUNCA encontraría a alguien como ella, y que NUNCA encontraría a nadie que le diera todo lo que ella le dio, y sobretodo que NUNCA encontraría a alguien que lo amara tanto como ella lo hizo. Entonces sonrió malvadamente (auto-consolándose) pensando que esas cosas él las sabía, y que cada momento de su vida recordaría cuanto perdió.

Pero la vida es rara, y mucho tiempo después mientras ella seguía creciendo con las heridas cicatrizadas , se encontró a sí misma pensando en él, pensando en la mirada que siempre tenía SOLO para ella, pensando en todas las palabras que aliviban el dolor, pensando en que sólo él la había llegado a conocer de verdad, pensando en esos momentos que sólo ambos conocían.
Y de repente se encontró a sí misma preguntándose si algún día encontrará alguien que la ame tanto como él lo hizo.

miércoles, 1 de octubre de 2008

En la mañana

La luz blanca y destellante chocó contra sus párpados, cuando la cortina era empujada por el viento. Se decidió a levantarse, eran las 7.
Se enrrolló en la sábana, y se deslizó fuera de la cama. Corrió las cortinas y vió el paisaje playero a través de las grandes puertas de vidrio.
Y pensó que se le antojaba comer de aquellas frutas...

Abrió completamente las puertas y salió a la terraza, la brisa salada le acarició el pelo y el rostro, y se coló entre la sábana, y ésta la acarició su cuerpo desnudo tal como las cortinas acariciaban las puertas de vidrio, amenazando con desnudarla frente al mar. Estrujó la sábana contra sus pechos y salió aún más, y se apoyó sobre la baranda de la terraza, y miró las olas...

-El mar se parece a él- pensó y sonrió involuntariamente
-Auch- Los labios estaban secos, dolían, los chupó y miró hacia dentro de la casa, él ya se despertaba.

Él la miró desde la cama con una media sonrisa.
Ella corrió hacia él dejando que el viento volara la sábana.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Más lejos de lo que jamás pensé

Dejé que te deslizaras lejos de mi
Jaja, es gracioso que digas que no soy tu tipo
Pero yo puedo hacerte temblar...
Y te quemas pensando que no eres la única
te dejaría serlo, si tan sólo dejaras de estar a la defensiva

Ahora te vas, lejos de mi
Y no tengo la menor idea, de si podré encontrarte

Pero sientes mi aliento en tu cuello
y no puedes creer que estoy detrás de ti

Y es que siempre me haces regresar por más
Todo podría haber terminado hace tanto
pero simplemente no me importa en lo más mínimo

A veces te la juegas tan bien que es muy difícil no sucumbir
Y no entiendes, que las cosas se me complican demasiado
jaja es gracioso que pienses que soy una chiquilla
Te sorprendería de todo lo que soy capaz...
...Cuando me atrapan
Y sufres pensando que estoy con otro hombre...

Me pregunto si él, es la mitad de lo que yo soy

Y ahora te vas, a otro lugar lejos
no sé si podré encontrate
Pero sientes mi respiración en tu oído
y no puedes creer que estoy detrás de ti

Y es que siempre me haces regresar por más
y me siento un poco mejor que antes
Todo podría haber terminado hace tanto
pero simplemente no me importa en lo más mínimo

Porque esta noche,
llegamos más lejos de lo que jamás pensé


Por favor creeme
Es acá contigo donde quiero estar
Prométeme que esta vez no te irás

Conquístame pero suavemente
Hazme desear, pero no me engañes
Háblame, toma tu tiempo, pero háblame

Porque siempre me haces regresar por más
y me siento mucho mejor que antes
Todo podría haber terminado hace tanto...
Y qué mas dá
Esta noche, llegamos más lejos de lo que jamás pensé



jueves, 11 de septiembre de 2008

Animal Humano

La gran diferencia entre los humanos y el resto de los animales, dicen que por ahí, ni siquiera es la inteligencia, si no los sentimientos, nadie debe perder su capacidad de sentir con el corazón, no con la piel, porque quien lo hace se deshumaniza, se convierte en animal.

Y es que el sexo, es parte de nuestra naturaleza, somos seres sexuales, somos animales. Pero también somos humanos y somos seres sentimentales. Somos la única especie que además de besarse, jugar, acariciarse mientras tienen relaciones sexuales, es capaz de verse a los ojos, el uno al otro.

El sexo sin amor es un acto animal y vacío, el sexo con cariño, con amor, es un acto humano. Ambos dan delicioso placer, pero sólo el segundo se siente bien.

Si... dejémos de coger y empecemos a hacer el amor.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Lo que nos hace falta

Por fin estábamos solos, llevábamos tanto tiempo deseando estarlo y sólo pudiendo decirlo con besos... Últimamente los besos “normales” ya no sabían a nada, queríamos besos “de verdad”, largos, que suben la temperatura del cuerpo a pesar de las malditas noches con lluvia y frío.
Pero hoy, por fin estábamos solos, presionaste con fuerza mi cuerpo entre la pared y tú, mientras me besabas “de verdad”.
El cuello, adoro sentir tus labios en mi cuello, el olor de tu pelo…
Tus manos, suaves, rápidas, lentas… para este momento ya tengo mucho calor, la ropa me estorba, mis labios están muy rojos y tengo sed. Me encanta el sabor de tu boca, sobre todo cuando tengo sed.
La pared se vuelve pequeña e incómoda, de alguna forma terminamos en el suelo. El tiempo no camina, pero todo va tan rápido…
Tu mirada, los ojos entrecerrados, esa sonrisilla… humm… sí, me gusta, me gustás mucho…
Ya no hay ropa que me estorbe, me la arrebataste sin que me diera cuenta.
También me gustan tus manos, son suaves, no me hacen daño, bueno sólo a veces, pero en este momento siento tantas cosas que esos pequeños pinchazos de dolor ni se sienten… me gustan tus manos, y tus dedos, me gusta como me tocás.

Me gusta, se siente tan bien...pero ya no tanto… no sé, de repente el vernos así, no tiene tanto sentido, ya sé, se supone que uno no piensa, por lo menos no en esta situación, y no es que no tenga ganas, simplemente al verte encima mío, te quiero apartar, quita, quita…
…No sé… a lo mejor lo que hace falta entre nosotros no es el sexo.

viernes, 15 de agosto de 2008

Estaba decidida

Quería terminar con eso,
Se lo había prometido así misma, pero en su interior sabía que no podría hacerlo...
Es que es tan delicioso pensar en esa mirada, justo antes de que él le diera un beso, esa media sonrisa y los ojos brillantes en una convinación exquisita entre deseo y talvez cariño, porque ella sabía, amor no era, nunca sería.
El tiempo se llevó la esperanza de encontrar en esos labios amor, y ella se prometía una y otra vez que debía terminar, pero es que simplemente no podía... no podía... ¿Por qué?

Había dejado de llorar, y ya lo estaba esperando en la noche fría, decidida a acabar algo que no había empezado, pero sabía que como todas las otras veces que se había decidido, no lograría articular palabra, hablaría con él cosas irrelevantes y luego esperaría el momento en que él la besara, para ver esa mirada otra vez, para esconderse en sus brazos, para engañarse así misma, pensando que talvez en el fondo de ese beso había cariño o tan siquiera aprecio hacia ella, porque amor no, eso no existía en este pequeño mundo donde estaban los dos, nunca escucharía un te quiero, menos un te amo, sin importar cuanto tiempo pasara, cuantos besos regalara, él nunca diría esas palabras, ¿Podía vivir con eso?... mientras el la besara así... sí.
Mientras siguiera probando de la suavidad de sus labios, del sabor de su boca, de su olor, de la sensación de su mano en su cintura, o bajando por su espalda, acariciando su rostro, mientras siguiera viendo esa mirada justo en el momento preciso en que él decidía darle un beso...
Pero esos momentos ¿cuánto duraban? parecían segundos y luego él se marchaba, y ella sabía que no pensaría en ella, que jamás escucharía un quédate con migo, un te quiero... ¿Podía vivir con eso? ¿Podía seguir así?

Ya había dejado de llorar, y estaba esperando sentada, cuando lo vió acercarse con ése aire distraído.

jueves, 24 de julio de 2008

Tarde de lluvia


Otra vez aquí estamos
He comenzado a pensar que es culpa de la lluvia, cuando llueve que las tardes son húmedas y frías, cuando entra poca luz por mi ventana, que buscamos como roedores, como animales, calor, un lugar donde calentar nuestros desnudos cuerpos.
Como cuando somos niños, y en la noche oímos ruidos, nos metemos en la cama y creemos, sentimos, que ahí estamos a salvo, que nada nos puede hacer daño ya...
Así de esa manera tan insensata y tonta me buscas en estas tardes de lluvia, y así estúpidamente te dejo entrar en mi cama.

Creo que no te amo, me pregunto si en realidad alguna vez te he querido así, de estar forma… Siempre creí que la pasión vendría con el amor, pero en tu caso es inútil intentar descubrir que pasa, sólo se que llueve, que tengo frío, y que quiero tu aliento, tu humedad, tus manos para alejar este sentimiento de soledad.

Creo que tú sabes mejor que yo porqué te dejo entrar, porque dejo que con dedos apurados descubras lo que nadie mas conoce de mi, porque permito que juegues con mis labios, que pruebes, que toques, metas tu mano por debajo de mi falda, que busques todo eso de mi que me hace sentir insegura, como si fuera perfecto.

Y es que lo mas intoxicante del placer es que no te permite pensar, no pienso, y cuando se deja de pensar es mas fácil dejar de sentir, es mas fácil olvidar. Pero tú además me haces sentir perfecta, hermosa, deseada, hasta a veces superior a ti.

Por eso dejo que estés aquí, haciendo lo que quieres, pensando que soy tuya, que has obtenido todo de mi, y talvez yo misma he llegado a creerlo varias veces, pero no es la verdad, no te quiero, y yo te estoy usando a ti, para no tener frío, para no sentirme sola…

Disfruta hoy que podemos hacerlo, porque nunca más se repetirá, porque ya no voy a permitir que me hagas mas daño, hoy será la última vez que nos destruimos el uno al otro.

domingo, 6 de julio de 2008

El último Vals

Déjame ciega, cubre mis ojos
Puedes hacer lo que quieras
Estoy paralizada por el ambiente perfecto...
...Cuando Bailamos, con los ojos vendados

Tu haces tan fácil el amarte y odiarte
No lo puedo explicar, me siento insegura
Y dices que estamos esperando por el último Vals

Y otra vez tú y yo
Otro celestial romance revolucionario
Esperando por el último Vals
Y parece, que no encontraremos la solución
La confusión guía el baile...
...Estamos esperando por el último Vals

Descorcha el vino, que huele a rosas
Permite que la noche se deslice dentro
Abre la ventana y deja el viento soplar
La luz en el horizonte, anuncia el infeliz final

Y te niegas a responder mi llamado,
Deja la venda, deja de pretender
y dices: Prepárate para el último Vals

Creo que nadie en este mundo tiene las respuestas para mi
Y sigo esperando que alguien haya escuchado

Y otra vez tú y yo
Otro celestial romance revolucionario
Esperando por el último Vals
Y parece, que no encontraremos la solución
La confusión guía el baile...
...Estamos esperando por el último Vals...




Versión de Last walz- The Rasmus

lunes, 30 de junio de 2008

Venganza

Era su culpa, y lo sabía.
Sabía, también que el no lo dejaría pasar, no lo iba a olvidar... Se la iba a cobrar.

-Da igual, ni que tuviera miedo- Se dijo a si misma, pero sí estaba asustada, y a la vez sentía en una excitación creciente...
-Esto me lo vas apagar- había dicho él
-jajaja... si claro- le había contestado ella, pero esa mirada le dijo que hablaba muy en serio

No lo vio desde entonces, hablaron poco por teléfono, y ella sabía que era su culpa, porque era ella quien jugaba, quien interpretaba el papel de la audaz, de interesante, porque le gustaba incitarlo, porque sentía que de esa manera tenía un extraño poder femenino sobre él. Pero todo era mentira, ella nunca había besado, nunca había permitido que nadie se acercara lo suficiente, tenía miedo.
Y ahora, algo le decía que había llegado demasiado lejos, esta vez no escaparía, no de él... tenía miedo, y a la vez deseaba...

Ya se iba, pero su celular sonó exaltándola
-¿Donde estás?
-Ya me voy
-¿Dónde?
Ella dudó si contestar, pero las palabras salieron de su boca casi en contra de su voluntad
-Ya voy, espera- Dijo él, y cortó

Miedo/deseo/miedo/deseo, -me voy- pensaba, pero sus pies simplemente no se movían, y la excitación crecía, miraba a su alrededor, a la oscura y fría noche, los postes alumbraban mediocremente la calle con una luz anaranjada, ni un alma caminaba sobre el suelo mojado por la lluvia, sólo ella estaba ahí, inmóvil junto a ese muro, se cansó de luchar contra sus pies que se negaban a moverse, y observó alrededor… Miedo/deseo/miedo/deseo, y ¿Ahora qué?, ¿que le iba a decir? ¿Podría acaso comportarse como siempre? ¿O se caería su estúpida máscara? ¿Podría tan siquiera mirarlo a los ojos?

Lo vio acercarse, una figura a lo lejos caminaba con paso firme y seguro, su corazón se aceleró dramáticamente, tragó en seco…

-Hola
-Hola… pero ya me voy
-No te puedes ir, aún no- dijo él amablemente, ella no pudo mantener la vista en sus ojos ni dos segundos más, miró su bolso y lo colocó sobre su hombro.
-Lo siento, ya es tarde- se volvió y caminó dos pasos hasta que el la tomo del brazo
-No te puedes ir todavía
-Suéltame!! ¿Que te crees?!- respondió ella soltándose bruscamente- No eres nadie para decirme que hacer o no, No significas nada para mi- agregó, lo estaba haciendo, mantenía su papel, y hasta se atrevió a mirarlo.
-Mentirosa!!- la volvió a sujetar de los dos brazos con fuerza- No mientas más, solo eres una niña consentida.
-Que me dejes!!- Gritó y trató de soltarse, pero él no lo permitió, luchó con fuerza. Y
él la empujó contra el muro.
-No!- le dijo firmemente- No te pienso dejar ir, hoy no-
Ella lo miró asustada, la máscara desapareció completamente, respiraba fuertemente, tenía miedo mucho miedo, y un nudo en la garganta. Él estaba demasiado cerca, casi podía sentir el aire proveniente de sus exhalaciones también aceleradas, luchaba pero no podía moverse, el sujetaba sus manos con fuerza contra el muro, arriba de su cabeza…

-Suéltame, por favor- Suplicó casi susurrando
-No- repitió él sosteniendo sus manos con fuerza- Es demasiado tarde, quieras o no, voy a hacer lo que siento- La miró firmemente, no había odio en su mirada, ni siquiera rencor o maldad, ¿qué había?, ¿deseo?.... o ¿Amor?... Ella lo miró también, su corazón palpitaba con una fuerza anormal, respiraba con mucha dificultad, el la seguía mirando, aún sujetando sus manos sobre su cabeza se acercó todavía más, a sus labios… y la besó suavemente, con ternura, como si tuviera miedo de herirla.

Ella no pudo reconocer lo que sentía, pero sabía que no quería que terminara, cerró los ojos, se dejó llevar, él era cálido, amable, suave, lento. Ella nunca había probado nada parecido, lo siguió, disfrutando de su sabor, de su lengua, de sus labios… El frío desapareció rápidamente de su cuerpo y alma, dejó de hacer fuerza, y él soltó sus manos despacio mientras la seguía besando. Ella se aferró a su cuello, mientras sentía que las sensaciones la volvían loca, poco a poco el beso se volvió más apasionado… se acercaron más, él la abrazó con fuerza, acercando sus cuerpos. Y de repente el nudo en su garganta estalló y miles de lágrimas bajaron por sus mejillas, lloraba mientras sentía… hasta que él bebió de ése sabor salado, se separó lentamente, le sonrío y limpió las lágrimas con sus dedos…

Ella lo abrazó con desesperación y aún llorando le suplicó al oído:
-Nunca te vayas
-No lo haré- le respondió sin soltarla

viernes, 27 de junio de 2008

El susurro

Ella caminaba suavemente, le sonreía dibujando los mas dulces pensamientos que podía imaginar. Él simplemente charlaba amablemente mientras caminaban por los pasillos.

Una sonrisa, un "mira esto", pero nada más. Ella sólo pensaba en sus manos, fugazmente dejaba aparecer en su mente la idea de las sensaciones que podrían despertar en ella el roce de sus dedos, pero él seguía caminando, a veces atrás, a veces adelante, a veces a su lado.

Otra sonrisa, ella pensaba ahora en sus labios, ojala desapareciera el mundo por un rato, para poder probarlos a gusto sin remordimientos o apuros, para poder saborear su lengua, su saliva, ojala pudieran encontrar un lugar secreto donde esconderse de la gente y el tiempo.

Seguían caminando por acá, por allá, "Mira" dijo ella señalando un objeto sin importancia, dejando que su cuerpo se detuviese delicadamente. Él, que venía detrás choca suavemente contra su espalda, un chispazo eléctrico la recorre por dos segundos, y hace como que pone atención a lo que él le cuenta, pero ella sólo imagina sus brazos rodeándola, acercándola lo mas posible a él.

Cruzan frases amistosamente, él ríe, ella también, y siguen avanzando y obserbando mientras sus pies sienten cada vez más el aumento del cansancio, y del deseo en el corazón de ella.

Él busca enseñarle las maravillas del lugar, ella está maravillada con tan grandioso día, en el que él está para ella, sólo para ella. Él busca llamar su atención tomándola del brazo o tocando su espalda por dos segundos, pero cada vez que él la toca una descarga la recorre, ella maldice no poder demostrar lo que siente.

Ella se detiene a ver algo que le llamó la atención lo examina al detalle, por un momento se olvida de él, mientras ve con detenimiento el estante, el se acerca silenciosamente por detrás, se coloca por encima de su hombro, al lado de su rostro, para observar lo que ella observa, el corazón de ella se acelara desesperadamente, pero se queda inmóvil sin perder de vista el estante, como si no le importara que él repentinamente decidiera acercarse tanto, él nunca lo hace. Como si quisiera torturarla, el baja por un instante su nariz y labios hacia el hombro de ella, ¿Es acaso un pseudo-beso?, ¿acaso es un gesto cariñoso?, mil sensaciones recorren su cuerpo, y el doble de pensamientos su mente, no puede evitar cerrar los ojos, por ésa milésima de segundo el sube por su cuello y se endereza para comentar hacerca de lo que ella observa... Ella se martiriza ¿En realidad esto pasó, o habrá sido un invento de mi mente?, le sonríe amablemente a él y continúa la conversación...

... Pero sus pensamientos vuelven a esa fantasía donde él se acerca sigilosamente por la espalda, la rodea con sus brazos, y le susurra suavemente al oído "Te deseo"

martes, 24 de junio de 2008

Los besos también se marchitan

Había un beso para él, esperaba mientras deseaba, deseaba sus labios, su lengua, sus manos, su piel, su olor, y deseaba que el deseara lo mismo.
Y todo era perfecto en ese delicioso suplicio, esperando, deseando...
Pero él no llegó, y el deseo dejó de ser delicioso y supo amargo y después salado.

Y ese beso en sus labios se marchitó poco a poco, envenenando su alma, agonizaba en su boca, dejó que la sal empapara su rostro a escondidas, en lo oscuro, donde nadie pudiera ver sus labios secos, sus besos marchitos, sus deseos lejos.

Lo que él nunca supo es que ese beso que le pertenecía, que era sólo para él, que era único irrepetible e inmenso, no volverá, porque ha muerto, poco a poco se marchitó, y nada puede hacer para recuperarlo.


Polvo eres polvo serás

Sentir,
Sentir hasta que la lluvia salada recorra nuestro ser,
Sentir hasta que nuestros labios se desgasten,
Sentir hasta que la electricidad nos atraviese de punta a punta.
Sentir mientras nuestros cuerpos se enredan, sin saber quién es quién,sin que nos interese.
Y sentir hasta que nuestras almas se vuelvan una,
y cuando seamos solo barro, seguir sintiendo en el cielo que tantas veces conocimos y muchas más extrañamos.