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miércoles, 19 de octubre de 2011

Si pudiera detener el tiempo


Si pudiera detener el tiempo lo haría justo en este momento. Vos durmiendo a mi lado, enrollados entre las sábanas, mientras el frío de la noche se come de a poco el calor de nuestros cuerpos.

Congelaría todo: tu respiración, las caricias de hace un segundo, los te amo que me susurraste, tus sueños, el futuro... y mientras todo se detiene en este instante yo me levantaría, recogería mis cosas y me iría para no volver.

No me juzgues, simplemente este no es el camino que quiero seguir.

Detendría el tiempo en este momento, así no habría mañana, no habrían lágrimas y vos seguirías por siempre con los ojos cerrados, soñando con una vida juntos en ese castillo que construimos en el aire...

viernes, 26 de junio de 2009

Advertencia

Deberías haberlo advertido cuando me decías que me querías y yo no me te respondía
Debiste haber tomado como advertencia el hecho que yo nunca busque ni te pedí un beso, que si mis labios llegaron a tocar los tuyos es porque tu los buscastes.
No te sentiste advertido cuando te dije que todo el amor que puedo dar le pertenece a alguien más?
No te extraña que yo nunca te busque?
No te parece inusual que yo no sea linda con vos?
No encuentras extraño que no te pida nada serio? que aun después de todo este tiempo te sigo diciendo que no somos nada?
La advertencia está en todos esos momentos en que me buscas y yo tengo más interes en hacer mis trabajos que en pasar tiempo con vos.
Si te quisiera, si realmente te quisiera, mandaría todo a volar por vos.
Considera una advertencia cuando no te conteste el telefono, aun cuando llamas a una hora decente, cuando te pida que me dejes dormir, cuando te diga que te detengas.
Son las mil y un señales de que yo no te voy a querer.

miércoles, 1 de abril de 2009

No sos el único

Sus manos no eran las tuyas,
sus labios no sabían como los tuyos,
pero de pronto, mis manos encontraron ese cuerpo,
ese nuevo cuerpo desconocido, 
extrañamente familiar. 
Cuando me dí cuenta,
ya no buscaba tu sabor en él
ni sentía todavía tu olor impregnado en mí,
ni logré recordar siquiera el color de tus ojos.
No me importaba el color de tus ojos,
ni como me hubieras abrazado,
ni intentar recordar tu olor.
Sin darme cuenta, me importa él y no vos,
me importa su sabor y no el tuyo,
me importa como me llamará él,
lo que me conocerá él y no cuanto me conociste vos,
me importa como me hacer sentir él,
como se siente su piel contra la mía,
como sus ojos siempre encuentran los míos,
los planes que hacemos nosotros dos,
no los que vos y yo nunca llevamos a cabo.
El me ha enseñado que no sos el único ser perfecto,
porque vos solo fuiste perfecto en mi cabeza,
en la vida real no llegaste a mucho,
pero él... él se acerca mucho a perfecto,
a lo más perfecto para mí en este planeta.
Me perderé en sus ojos, en sus manos,
en sus besos y en sus caricias.
El también es capaz de cambiarle los colores a mi mundo.