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martes, 13 de julio de 2010

Del Sueño y otros demonios


Es extraño eso de sentirse entre aquí y allá. Estar mediada virtualmente de vos. Cortada por la distancia de sábados relajados en los que recorrías con tu indice mi estomago y decías cosas en un idioma que con costos sé dos palabras.

El misterio de la lengua extrajera y tu francés rupestre que me arrullaba cuando finalmente caíamos dormidos los domingos a media mañana. Como enrollabas las erres al hablar mientras susurrabas en mi oído. Tus brazos encerrándome un poco más de lo usual cuando tenía una pesadilla, despertándome ligeramente, tan solo para que recordara que tan solo era un mal sueño.

Nunca logré realmente poderme dormir sobre tu pecho, pero ese nunca fue realmente un problema. Honestamente, prefería cuando vos me abrazabas y tu barba cosquilleaba ese espacio entre mi cuello y mi hombro. Sotfly.

Hay mañanas de Domingo que estoy en ese estado entre dormida y despierta y estiro mi mano esperando sentir tu brazo sobre mi cintura y al sentir el espacio vacío en mi cama recuerdo que esta no es tu cama, que esto no es invierno, que la luz que se cola en la habitación no es la luz de mediodia colándose entre tus cortinas negras y que estoy del lado incorrecto del mundo.

El sueño, pequeño demonio que nos hace perder nuestro sentido del tiempo y el espacio.

martes, 16 de junio de 2009

A veces quiero verte todo el día

A veces no quiero saber de vos

Unas veces, quiero morirme con tal de oir un de tus suspiros

Otras, quiero quebrarte la nariz

Frecuentemente quiero besarte hasta el alma

Pero otras veces sólo quiero darte un pequeño beso silencioso

Unos días quiero presumirte ante todo el mundo

Otros días te quiero sólo para mi

De vez en cuando quiero escaparme de vos

Más a menudo quiero escaparme con vos

Pero algo que siempre quiero

es quererte como te quiero ahora. 

miércoles, 3 de junio de 2009

Lo admito!!!

No es que yo sea el más inteligente, ni mucho menos el más guapo.


Sé que no soy el que pueda posar delante de una cámara recién levantado y aparentar un look de modelo.


Sé que mi caminar es un poco torpe y que sobre todo con frecuencia no freno mis impulsos emocionales.


A veces despierto a tu lado, y te veo a la par mía. Y sólo puedo pensar en que deseo seguir ahí dormido un rato más a tu lado, junto a tu calor, junto a tu respiración, junto a tu cuerpo.


No es que seas modelo, ni que tus 1.87 sean pura fibra y músculo.


Y aclaro que yo tampoco lo soy, peco de ser muy baboso y vanidoso y que mis 1.69 apenas me alcanzan para poder vestir con tallas de niño.


Pero aún así sé que en ti hay algo que me hace feliz, algo que me llena de calor y felicidad. Algo que me regala una sonrisa cada día y algo que me devuelve la alegría al despertar de los sueños tristes en los que me veo inmerso.


Soy un poco caprichoso y lo admito … mmm … a fin de cuentas no he dejado de ser un niño. Soy un poco extraño y también lo admito, pero con mi locura lo compenso.


Porque aunque la vida ha dado mil vueltas y me ha puesto en las peores tormentas, ahora me siento en una pradera, sin vísperas de niebla, y sin asomo de tristeza.


Y por eso hoy admito que no soy perfecto, admito que soy caprichoso, admito que soy loco, e infantil y baboso.
Pero sobre todo admito que te amo, y que para mi tu existencia es lo que me da amparo.


Porque si no es por ti no viviría de nuevo mi vida, y sin ti no hubiera recuperado esa alegría y reconstruido esa catedral en ruinas que en mi interior existía.


Por eso admito que te amo, y para mí ese es mi mayor regalo.

sábado, 23 de mayo de 2009

No me des tregua

Por supuesto que ya sé.
Si no supiera no estaríamos en estas.
El problema es que sé acerca de un lado de vos,
el lado que podría amar,
el lado que me acaricia el rostro como quien no quiere la cosa,
ese vos que me abraza porque sí,
el que se deja de varas y me lo dice directamente
sin arreglos, ni adornos, no excusas.
Ese lado, ese lado tuyo podría ser mi perdición.
Así que no me tengás compasión, no me des tregua, no me dejés amarte. 
Se inesperado y bipolar, que no salga siempre a jugar tu alter ego.
Mándame a callar,
háceme creer que no te importa,
que yo no te importo.
Pelea conmigo por el amor de Dios,
tomame en tus brazos y haceme creer,
y luego ignorame.
No me dejés confiar en vos,
no me dejés creer que tus intenciones son buenas,
no me dejés caer en el cliché de soñar con vos.
Yo no puedo llegar a necesitarte.
No me des tregua.

domingo, 10 de mayo de 2009

Soy una perra

Sí, soy una perra.
Soy una perra por serte fiel aun cuando realmente nunca,y te lo repito: NUNCA, tuvimos algo tan serio como para que yo te fuera fiel.
Sí, soy una perra.
Soy una perra porque cuando te referías a nosotros, hablabas de encariñarte, y uno solo con las mascotas se encariña, no con los amigos, no con los amantes.
Sí, soy una perra.
Soy una perra porque cuando otros amos vinieron y ofrecieron quererme, apreciarme y cuidarme, e igual te fui fiel.
Sí, fui y soy una perra.
Porque te quise y te quiero, incondicionalmente, sin necesidad de retribución ni definiciones, sin explicaciones. 
Sí, soy y seré una perra.
Porque hasta el día de hoy me importa que estes bien, porque si se meten con vos soy capaz de defenderte y porque sigo sin lograr darte la parte de culpabilidad de todo el embrollo.
Sí, soy una perra.
Pero para serte honesta, estoy harta de ser TU perra.

domingo, 26 de abril de 2009

Te conté?

Te conté?
No. No te conté.
Claro que no te conté.
Si ya no somos educados, ni corteses.
Prentendemos que no existimos el uno para el otro.
Es decisión tuya, y no mía. 
Así que yo no te conté.
No te conté.
No te conté que ya no importa.
Que podés dejarte tus ojitos de ruegos,
tu obsesión con las cejas me resbala,
y tu cabello no es tan perfecto.
Porque la verdad es que todo se acabo
hace ya muchas lunas atrás,
porque si te amara, si realmente te amara,
no me hubiera ido tan feliz y campante
ese lunes por la mañana.
Todo esto, la verdad, se acabo,
en la ciudad que nunca duerme,
en ese grupo de minutos en que ninguno,
ni vos, ni yo, ni nuestras almas atormentadas,
estuvieron en el mismo lugar al mismo tiempo.
Si te ame, ya no es relevante, 
(aunque todavía me pregunto si
realmente me quisiste vos a mí)
porque nunca te amé tanto
tanto para contarte que te amé.
Te conté?

miércoles, 1 de abril de 2009

No sos el único

Sus manos no eran las tuyas,
sus labios no sabían como los tuyos,
pero de pronto, mis manos encontraron ese cuerpo,
ese nuevo cuerpo desconocido, 
extrañamente familiar. 
Cuando me dí cuenta,
ya no buscaba tu sabor en él
ni sentía todavía tu olor impregnado en mí,
ni logré recordar siquiera el color de tus ojos.
No me importaba el color de tus ojos,
ni como me hubieras abrazado,
ni intentar recordar tu olor.
Sin darme cuenta, me importa él y no vos,
me importa su sabor y no el tuyo,
me importa como me llamará él,
lo que me conocerá él y no cuanto me conociste vos,
me importa como me hacer sentir él,
como se siente su piel contra la mía,
como sus ojos siempre encuentran los míos,
los planes que hacemos nosotros dos,
no los que vos y yo nunca llevamos a cabo.
El me ha enseñado que no sos el único ser perfecto,
porque vos solo fuiste perfecto en mi cabeza,
en la vida real no llegaste a mucho,
pero él... él se acerca mucho a perfecto,
a lo más perfecto para mí en este planeta.
Me perderé en sus ojos, en sus manos,
en sus besos y en sus caricias.
El también es capaz de cambiarle los colores a mi mundo.

jueves, 19 de febrero de 2009

Si pudiera

Si pudiera dormiría abrazada a ti
con tu lenta respiración como mi canción de cuna
con tu olor siendo lo que embargue la habitación
y despertaría junto a ti
con tu rostro ligeramente iluminado por el sol.

Si pudiera te besaría
hasta que le agotara el tiempo al universo
hasta que se me desgastaran los labios
hasta memorizar tu cuerpo
cada rincón, cada curva, cada protuberancia.

Si pudiera te acompañaría
cuando estes enfermo
en cada momento de chicha
en cada momento de desengaño
y en cada segundo de magnifica felicidad y placer.

Si pudiera iría por ti
aunque fuera a los bordes de la tierra
aunque me tomara toda la vida
porque un segundo con vos
vale más que toda la vida en tu ausencia.

Si pudiera te diría que te amo
con todas las palabras que conozco
en cada idioma que sé
con cada canción escrita
y con toda acción humanamente posible.

Si pudiera
te haría mi amigo, mi amante,
mi confidente, mi familia.

lunes, 5 de enero de 2009

Buen fin de año

... y pasar el año nuevo con una copa de vino en la mano, en un balcón. Mirando el estallido de los fuegos artificiales reflejarse en tus ojos. Acompañando el vino con besos. ¿Se puede acaso pedir más a la vida?

martes, 30 de diciembre de 2008

A vos

Yo te quiero a vos
Y solo a vos
Soy persona de una sola persona
Una vez que soy feliz con alguien, no ando viendo a nadie más.
Es así de simple, nada complejo.
Y te quiero a vos y solamente a vos.
Vos me erizás la piel.
me apresurás la respiración
mi corazón no es el mismo a tu alrededor.

Te quiero a vos
Todavía aún, te quiero a vos.
Sueño con vos.
Vos sos el único
Todavía sos él.
Son tus manos que quiero que me recorran
quiero que me conozcas y conocerte a vos
de maneras que todavía no nos hemos conocido.
Quiero que nos besemos donde antes no nos hemos besado.
Vos sos él.
La persona que me da esa confianza,
con el que estar desnudo no sería relevante,
no sería intimidante.
Deseo todavía tu olor sobre mi cuerpo,
que nuestros cuerpos choquen,
que el sudor sea lo que menos importe.

Te quiero a vos.
¿A quién le importan los demás?
No importa que hagan,
nunca serán vos.
Se siente la diferencia.
No hay esa seguridad,
no hay esa confianza,
me hace falta la pasión,
me hacen falta tus mordizcos,
me hacen falta nuestras narices rozándose.

En esas noches de frío,
te quiero a vos y solo a vos.
Quiero que nos unamos,
quiero pasarlo con vos,
quiero violencia y amor,
todo en un mismo acto,
y que sea con vos.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Ganas de qué?

Lamernos las labios, beberme la sal de tu pecho.
Tener vacaciones de mi misma con vos.
Reírme de mis miedos hasta que me duela el estómago
Retorcerme hasta que me duela la espalda
Ver esa loca película toda la noche, una y otra vez.
Besar cada demonio que querás exorcizar
Que me mirés a los ojos mientras logre mantenerlos abiertos
Cambiar esas malditas lágrimas por esas benditas
Frotarse hasta desgastarse
Morderte hasta saciarme
Soñar con vos, despiertos los dos
Dormir sólo cuando sea inevitable

De eso tengo ganas

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Cuando terminó todo

Cuando terminó todo ella lloró desconsolada.
Sabía que terminar era lo mejor para ambos, y sobre todo para ella.
Sabía, que aunque sonara horrible decirlo o tan siquiera pensarlo, él era poco para ella.
Aún así, deseaba que justo en ese momento él se retractara de todas las cosas dichas, la abrazara, la besara, y le pidiera perdón y así seguir juntos como se habían prometido.
Pero eso no pasó.

Cuando por fin se lavó la cara y borró los rastros de lágrimas de sus mejillas, se dijo así misma que había hecho bien. Que él era el que había hecho todo mal, y que además, él sabía que NUNCA encontraría a alguien como ella, y que NUNCA encontraría a nadie que le diera todo lo que ella le dio, y sobretodo que NUNCA encontraría a alguien que lo amara tanto como ella lo hizo. Entonces sonrió malvadamente (auto-consolándose) pensando que esas cosas él las sabía, y que cada momento de su vida recordaría cuanto perdió.

Pero la vida es rara, y mucho tiempo después mientras ella seguía creciendo con las heridas cicatrizadas , se encontró a sí misma pensando en él, pensando en la mirada que siempre tenía SOLO para ella, pensando en todas las palabras que aliviban el dolor, pensando en que sólo él la había llegado a conocer de verdad, pensando en esos momentos que sólo ambos conocían.
Y de repente se encontró a sí misma preguntándose si algún día encontrará alguien que la ame tanto como él lo hizo.

No entiendo

No entiendo el amor, creía que podía hacerlo, que sabía lo que se necesitaba, pero no, no lo entiendo, no sé nada. No entiendo como algo puede quedarse en tu cabeza por tanto tiempo haciendo un hueco en tu vida que cada día crece y crece.

No entiendo porqué es como un virus que se pega a las neuronas y aunque sabés que te esta matando no podés hacer nada, porque simplemente el maldito se une al ADN de tu cerebro y no lo podés eliminar sin matar tus neuronas, sin que te termine haciendo daño.

No entiendo como cada día cualquier estupidez te hace pensar en eso, en cómo se reían, como parecían felices juntos, como besaba, como te sentías cuando te besaba, en lo feliz que eras si estaba ahí al otro lado de tu mano, de tu ojos.

No entiendo porqué alguien puede amar y seguir amando después, mientras que otros ocupan tanto tiempo para olvidar, para sentir de nuevo el aire entrar en sus pulmones, para arrancarse un sabor que se añeja en sus labios, para sanar una herida que talvez nunca existió en el corazón de la otra persona.

No entiendo cómo el tiempo me hace seguir amando, pero poco a poco me obliga a fijarme en otras personas. No entiendo porqué hago cosas que me hacen sentir peor cuando las reflexiono al lado de tu foto. No entiendo porqué aun tengo tu foto. En serio, no entiendo cómo acabo metiendome con gente que no amo, que no quiero o que no conozco... No entiendo porqué lo hago...

No entiendo ni siquiera porqué no lo acepto, no entiendo porqué me engaño cuando digo que no te amo, si me basta con tomar para empezar a seguir tus pasos, a tratar de encontrarnos por casualidad, a querer verte, a querer oírte, a necesitar hablarte y cuando estoy a punto de hacerlo, comprendo que no puedo, me falta valor y me resigno como el más grande de los cobardes.

No entiendo cómo teniéndote dentro puedo empezar a sentir como crece algo más, cómo crece alguien más en mi mente, alguien que no quiero, alguien que no busco querer pero que esta ahí y que inconscientemente me obligo a querer. No entiendo nada, no entiendo porqué me duele, no entiendo porqué escribo sobre esto, no entiendo qué me pasa, no entiendo porqué me niego a entender...

Lo peor es que ni de
catarsis me sirve...

martes, 11 de noviembre de 2008

Querer saber

Hay tantas preguntas revoloteando en mi cabeza. Tantas cosas que quiero saber, tantas decisiones que quiero que tomes. Y aunque me haga la fuerte, aunque te pida que las hagas pensando también en lo que querés vos, porque yo no me voy a quebrar no importa lo que decidás, ambos sabemos que no es cierto. Será realmente que solo yo lo sé?

Tengo tanto que decirte, pero siento como si las palabras nunca pudieran ser suficientes para expresarlo. Cómo decir como me siento sin sonar patética? sin sonar estúpida. Sin revelar aquel lado vulnerable de mí que sé que ya bien conoces.

Y cuando estoy decidida, y cuando pienso que hoy será el día, y justo cuando sé que debo decirlo, me pierdo en tus ojos. Me pierdo en el tacto de tus manos por mis mejillas, en tu mirada centrada en mis ojos como si pudieras ver hasta el interior de mi alma de vuelta. En ese preciso instante, pienso que realmente no hay nada que decir, que todo está bien.

Cómo poder lograr decirte lo que quiero saber si tan solo sentir tus manos sobre mi cuerpo me hace olvidar la existencia de un lugar más allá de nosotros juntos?

domingo, 26 de octubre de 2008

Ella sabía...

Ese día estábamos caminando sin rumbo alguno, oyendo el cantar de las aves, y el sonido de la suave brisa al pasar por las copas de los árboles. Sin duda alguna ese día estaba resultando perfecto, su risa suave y delicada, su pelo negro y sus grandes ojos verdes que parecían que podían contemplar la vida misma con una sola ojeada.

Así caminamos ese día tomados de nuestras manos, como cualquier pareja, ella bien arreglada y con un delicado perfume a flores, y yo un poco desaliñado como era mi costumbre, y usando mi colonia favorita.

Esa era nuestra última salida de domingo, juntos como novios, ya que el siguiente domingo saldríamos a pasear pero como esposos.

Ya eran cinco maravillosos años juntos, con sus peleas normales como cualquier pareja, pero también con esos momentos compartidos que logran que la boca se separe un poco más de lo habitual, y más con una velocidad más pausada que la normal, pueda decir esas dos palabras que al oírlas de la boca de la otra persona hace que el cuerpo se estremezca.
Un te amo, o dos al día, nunca nos venían mal, aunque procurábamos no decirlo con mucha facilidad, para hacer que las palabras siguieran conservando su significado y más aún su intenso poder.

Por esas y otras razones que son más animales, esa noche nos sentamos en el sofá de mi apartamento e hicimos el amor como nunca antes, sabiendo que nuestras vidas iban a unirse de por vida, y que podríamos empezar a forjar el sueño que nos mantenía vivos de ilusión. Juntos queríamos poder adoptar, y criar una hermosa familia, ya que ambos como pareja no teníamos la bendición de poder procrear, nunca supimos cual de los dos era el infértil, esto para evitar posibles recriminaciones; así era nuestro amor.

La semana transcurrió con total normalidad, no nos íbamos a ver hasta el sábado para poder ultimar los pequeños grandes detalles de la ceremonia del día siguiente. De la manera acordada nos vimos ese sábado, fuimos a comer un helado porque curiosamente ella quería uno con ese frío y lluvias de setiembre. Entonces fuimos a comer helados, ella con su sabor a menta, yo con mi sabor a chocolate, al final como imaginarán entre besos y abrazos, los sabores en nuestras bocas se mezclaron, generando una deliciosa combinación.

En el momento que terminamos nuestros helados, y nos dirigíamos al salón de la fiesta, le sonó el celular y con la calma y dulzura que la caracterizaba lo contestó, pero, no acabo de decir “¿aló?”, cuando sólo sentí un puñal en mi espalda, mis ojos se abrieron y la vi a ella gritando sin que surgiera voz alguna de su garganta por el terror y tratando de resistir, en ese jaleo el hombre que le intentaba arrebatar el teléfono saco una pequeña pistola y le disparo a su pecho; ella instintivamente soltó el teléfono y cayó al piso. Y justo entonces me di cuenta de que ella si había gritado y que su voz si había salido, y que su resistencia a entregar el celular se debía a que había sido yo el primero en salir herido.

Sentí el puñal en mi espalda, y poco a poco perdía el conocimiento. Cuando desperté en el hospital, me dijeron que los dos habían fallecido. Yo extrañado pensé que alguien había matado al ladrón, justo entonces el doctor me sacó del error, y me dijo que íbamos a ser padres.
En ese momento lo comprendí todo, su antojo por el helado, su dulzura más intensificada que lo normal, y ese brillo en sus ojos como si contemplará a la propia vida. Ella lo sabía y me lo quería decir el día de nuestra boda.

Ella sabía que nuestro sueño estaba más cerca de lo jamás esperado.

Ella sabía que yo la amaba.

Ella sabía que iba a ser madre.

Ella sabía que yo iba a ser padre.

Ella lo sabía…

lunes, 20 de octubre de 2008

Tengo frío

- Tengo frío, mucho frío... ¿Cómo se quita el frío?
- Umm... Creo que con unos brazos se puede arreglar.
- Pero los brazos solo me pueden abrazar. ¿Qué más necesito?
- Bueno, una boca te puede ayudar.
- Una boca sólo me puede besar...
- No ¡también te puede lamer y morder!
- Es cierto, además también puede exhalar aliento caliente sobre mi oreja.
- Bueno, un par de piernas serían muy útiles... ¡Y no olvides lo que esta en medio!
- Claro, es importante... ¿Y todo eso me va a quitar el frío?
- Sí, al menos por un rato sí...
- Pero... yo no quiero que sea sólo por un rato... ¿No hay algo más duradero?
- Ah, entonces también ocupas amor...
- ¿Y dónde lo consigo?
- No sé, nunca lo he buscado.
- ¿Y no tienes frío?
- Un poco, pero lo puedo aguantar...

miércoles, 15 de octubre de 2008

Duele

Duele
como un nudo en la garganta
como que el pecho entero se parta en dos
como un vacío que hiere cada parte de tu cuerpo pero no podes explicar donde esta
Es extraño como esto puede hacerme tan feliz
y como a veces la falta de confirmaciones verbales,
como la incertidumbre parece partirme en dos.
Se siente mal que duela
se siente estupido que duela
como puede doler esto?
Esto es PERFECTO
es la definición de perfección
somos vos y yo.
Y sé que no va a seguir doliendo
en el momento que nuestros labios se toquen
justo en el momento que tus manos rocen mi cintura
cuando beses mi mejilla con los ojos cerrados.
Deja de doler, porque esto realmente no duele
esto me hace más feliz de lo que jamás he estado.
Me hacés increíblemente, magnificamente, maravillosamente feliz!
entonces, por qué rayos duele?
por que ocupo siempre saber más...
si tan solo lo pidieras
yo lo haría
porque sos vos.
Solo pedilo

miércoles, 1 de octubre de 2008

En la mañana

La luz blanca y destellante chocó contra sus párpados, cuando la cortina era empujada por el viento. Se decidió a levantarse, eran las 7.
Se enrrolló en la sábana, y se deslizó fuera de la cama. Corrió las cortinas y vió el paisaje playero a través de las grandes puertas de vidrio.
Y pensó que se le antojaba comer de aquellas frutas...

Abrió completamente las puertas y salió a la terraza, la brisa salada le acarició el pelo y el rostro, y se coló entre la sábana, y ésta la acarició su cuerpo desnudo tal como las cortinas acariciaban las puertas de vidrio, amenazando con desnudarla frente al mar. Estrujó la sábana contra sus pechos y salió aún más, y se apoyó sobre la baranda de la terraza, y miró las olas...

-El mar se parece a él- pensó y sonrió involuntariamente
-Auch- Los labios estaban secos, dolían, los chupó y miró hacia dentro de la casa, él ya se despertaba.

Él la miró desde la cama con una media sonrisa.
Ella corrió hacia él dejando que el viento volara la sábana.

martes, 30 de septiembre de 2008

Entre la culpa y el amor

Eran las 7 de la mañana, mire la cicatriz en mi pecho y recordé todos aquellos momentos en los cuales la miraba incansablemente, con la idea de verla sanar poco a poco.
Las siete de la mañana, el momento en el que durante tanto tiempo la enfermera llegaba religiosamente a bañarme...

Ese accidente se dio en un día como cualquier otro. En el cual habíamos decidido ir a la playa, mis amigos y yo. Como el camino era largo, nos turnábamos para manejar. Fue a mí al que le tocó la última parte del viaje. Cuando por esas cosas de la vida que uno no comprende, vi el furgón justo delante de mí. El tiempo me dio apenas para intentar esquivarlo y lo logré derrapé un poco, pero el carro hizo un giro extraño, por el agua que todavía quedaba en la carretera de la lluvia que había pasado unos momentos antes. Así, no pude reaccionar a tiempo, y fuimos a dar al guindo que estaba al fondo de esa curva.

Sólo yo, perdón, sólo él y yo logramos sobrevivir. Observé hacia la derecha y ahí estaba mirándome, de pie. Ese día milagrosamente él logró salir casi ileso del accidente. Desde entonces aparte de mis padres, es la única persona que me visita. Claro los padres de mis amigos, nos culpan por la muerte de ellos, y yo en mi interior también me culpo por su muerte; pero no sé, si es peor quedar viviendo con la conciencia cargada de culpabilidad.

Pero él, él no me culpa, pasaba el día esperando que despertara para traerme ese vaso con agua que por la culpa de mi pulmón perforado, no puedo alcanzar yo mismo. O ese periódico que está en la entrada de cuidados intensivos. Esas pequeñas cosas que un enfermo no puede hacer, eso lo hacía él por mí.

Amigos y confidentes desde la infancia, eso habíamos sido Tony y yo. Pero en esos momentos ya no podía definir que éramos. Sencillamente mi vida sin él ya no la podía visualizar, sus atenciones, preocupación por mi salud, su alegría al hablar conmigo, y la forma como me miraba a los ojos. Eso no era de un simple amigo.

Una vez que salí del hospital, tras largos meses de espera, decidimos que era hora de independizarnos y empezar una nueva vida, lejos de esa gente que nos culpaba por haber sobrevivido.

Así empezamos nuestra vida juntos, seguimos nuestras vidas normales, pude conseguir una nueva con la cual no duré más que un escaso mes, mes en el cual no logré sentirme feliz en absoluto.

Pero la vida seguía y los dos lo sabíamos, hasta que un día, de repente todo cambio de nuevo. Sentí un dolor inmenso, que me penetraba el alma. Un dolor como ninguno que haya sentido antes. Quise gritar pero las palabras no lograban salir de mi garganta. Quise salir de la ducha y tratar de buscar auxilio. Pero las fuerzas abandonaron mi cuerpo. Lo último que recuerdo fue sentirme caer hacia el piso del baño, sentir como el agua recorría mis muslos y mi cuerpo… Y pensar en él.

Cuando abrí los ojos ahí estaba Tony, con sus ojos bañados en lágrimas y desesperado, tratando de hacer que yo recuperará la sensatez. Me bastó ver su preocupación, para que el dolor que me había atacado anteriormente, se alejara de mí.

Me incorporé poco a poco, él con su pelo negro mojado y sus pupilas impregnadas en lágrimas de preocupación. Algo se movió dentro de mí, algo que no sé cómo llamarlo, pero lo abrace también llorando y sin planearlo ni darnos cuenta de cómo sucedió, nos besamos, suave y silenciosamente.

Me secó con una toalla, y me llevó a la cama a descansar, se tumbó a mi lado. Mientras me besaba me dijo: “Te amo” y yo le respondí: “Yo también te amo”.

Así poco a poco nos quedamos dormidos, sabiendo que al despertar iba a empezar una vida totalmente diferente a la que llevábamos, pero al tanto de que la felicidad por fin había llegado a nuestras almas.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Calor

Aquí estoy.
Todo mi cuerpo vibrando con deseo.
No puedo dejar de pensar en us labios sobre mi cuerpo
recorriendome sin saciarse nunca
Recuerdo tu respiración entrecortada cuando te besaba,
cuando nuestros labios se buscaban frenéticamente.
Me produce ansiedad tan solo pensar en el calor de tu cuerpo.
te quiero estremeciendote sobre mí
quiero tus manos recorriendome toda
te quiero a vos, todo, teniendome.
Pero no estás
Y si no son tus manos llevandome al extasis
si no son tus labios volviendome irracional
encontraré otros que me satisfagan.
Nunca tanto como vs
Jamás nadie sabrá como hacerme explotar como vos
Jamás buscaré desaforadamente por otros labios como buscaba los tuyos.
Pero hay muchos que serán suficiente para calentar mi frío cuerpo cuando no estés.